¿Cuáles son ellos?
El precalentamiento antes de la soldadura y el tratamiento térmico posterior a la soldadura son procesos de tratamiento térmico que pueden mejorar la calidad, las propiedades mecánicas y la integridad de las soldaduras. Se utilizan normalmente para soldar materiales gruesos o de alta resistencia, o en aplicaciones en las que se requiere protección contra el agrietamiento o la deformación.
El precalentamiento implica calentar el metal base alrededor de la soldadura o todo el componente a una temperatura específica antes de soldar. Esto reduce la velocidad de enfriamiento de la soldadura y expulsa la humedad, lo que ayuda a prevenir la acumulación de hidrógeno y el agrietamiento. El precalentamiento también puede reducir la tensión residual y la distorsión en la soldadura. Normalmente, el precalentamiento antes de soldar calentará la ranura y el área de 100 mm en ambos extremos de la ranura a una temperatura predeterminada. Para placas gruesas o materiales con una mayor tendencia a endurecerse, el papel del precalentamiento es particularmente significativo. En la operación real, la temperatura de precalentamiento se ajustará de acuerdo con el espesor, el volumen y otros factores de la soldadura para garantizar la estabilidad de la temperatura y la calidad de la soldadura durante el proceso de soldadura.
El precalentamiento antes de soldar ayuda a mejorar las propiedades mecánicas y la resistencia a la corrosión de las uniones soldadas, y es crucial para garantizar la calidad y la seguridad de la soldadura.
El tratamiento térmico posterior a la soldadura (PWHT) implica calentar la soldadura o el componente completo a una temperatura específica durante un tiempo después de la soldadura, para mejorar las propiedades mecánicas y la resistencia a la corrosión del material modificando su estructura cristalina. Esto permite realizar cambios metalúrgicos en el metal de soldadura y en la zona afectada por el calor (ZAT) que pueden mejorar las propiedades mecánicas, la ductilidad y la tenacidad de la soldadura. El PWHT también alivia las tensiones residuales y reduce el riesgo de fractura frágil.
Precalentamiento y PWHT Existen diferentes métodos de calentamiento como inducción, llama abierta, calentamiento por resistencia y hornos de convección. Cada método tiene sus ventajas y desventajas, dependiendo de la aplicación, materiales, tamaño y forma de la pieza, temperatura y duración requerida, y equipo y personal disponibles.
La necesidad de precalentamiento y PWHT depende de varios factores, como el tipo y el espesor del material base, el proceso de soldadura y los parámetros, las condiciones de servicio y los códigos o estándares de soldadura. La Especificación de procedimiento de soldadura (WPS) para este trabajo describirá las temperaturas mínimas y máximas de precalentamiento, las temperaturas entre pasadas, las temperaturas y duraciones de PWHT y los métodos de verificación de temperatura.
¿Por qué utilizar calentamiento por inducción para ellos?
- Es rápido y eficiente, alcanzando la temperatura deseada en minutos.
- Produce una distribución uniforme y consistente del calor, evitando puntos calientes o puntos fríos.
- Es seguro y limpio, ya que no genera chispas, llamas ni humo.
- Es flexible y versátil, ya que se puede utilizar para diferentes aplicaciones y materiales.
¿Cuáles son las aplicaciones?
- Soldar tuberías o placas de acero gruesas o de alta resistencia que requieren un amplio rango de temperatura para evitar grietas o deformaciones.
- Soldar placas planas u otras geometrías de piezas que deben calentarse uniformemente para evitar tensiones térmicas o deformaciones.
- Soldar componentes termocontraíbles que deben calentarse rápidamente para evitar deformaciones o daños.
- Soldadura de piezas recubiertas o pintadas que deben retirarse antes de soldar.